Realidad e Ilusión

“La experiencia de la realidad depende del nivel de consciencia en el que estés.

Para aquel que ha encontrado a Dios y para aquel que está despierto, lo que existe es sólo la presencia de Dios: La decisión es Dios, la toma de decisión es Dios, quien decide es Dios. Entonces aquí ya el asunto del libre albedrío no surge en absoluto.

El que está en un estado ordinario de conciencia se ha quedado atascado en tres ilusiones:

  1. Ilusión del yo
  2. Ilusión de la separación
  3. Ilusión de la libertad

Atrapados en tales ilusiones, uno experimenta la dualidad como el yo y el no yo; como el hombre y Dios; como el libre albedrío y la voluntad divina.

Aquellos atrapados en las ilusiones de la entidad separada pueden reaccionar a las situaciones de muchas maneras: Cuando las cosas salen como ellos desean, a menudo creen que es debido a su esfuerzo y voluntad. Y cuando las cosas no salen como ellos desean a menudo culpan a la voluntad divina. Estas personas ven al libre albedrío y la voluntad divina alternando en la vida, aunque el porcentaje de la ilusión del libre albedrío varía de persona a persona.

Hay quienes ven la posibilidad de elegir y ejercer el control, y girar la dirección de la vida según el deseo de cada uno. Para ellos la divinidad parecerá ser una ilusión.

En momentos en que la vida parece estar fuera de control, hay personas que se niegan a fluir y se inclinan a culpar a otros y a Dios. Por lo general tienen una tendencia a abandonar, soltar el compromiso, o entrar en la depresión.

El universo básicamente es impredecible debido a que el universo es un ser vivo y está cambiando de momento a momento.

Cuando uno ve que la vida está más allá de nuestro control, el rendirse ante la Divinidad con aceptación, es la sabiduría”.

Sri Bhagavan

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