Un equipo, una sóla consigna, todos contentos

(y algunas manos a la cabeza)

Oscar me alcanza y me saluda en el bar. Está contento de ver que la residencia está en curso y me lo hace saber. Ha sido él quien creyó en la posibilidad primero. Ha sido su sensibilidad la que me dirigió con Micaela porque advirtió que el resultado podía ser diferente a la nota informativa.

Me cuenta cómo lo que ellos hacen no es sólo vender, sino proveer una experiencia completa al cliente. Lo dice sin rollo. Lo cree porque así es como lo hace y lo vive. Él ve porque nada de lo que no debe ocurrir, ocurra y que lo que debe, pase bien. Que nada distraiga al cliente de lo que en El Delirio se siente, que es estar relajados, ponerte en el ánimo de probar cosas nuevas, comer bien, saber que te atienden y no te olvidan, sentirse en casa.

Su sensibilidad es una buena mezcla con eficiencia, enfocado y diligente. Así, nuestra conversa dura unos segundos y luego Oscar sale a vitrina por algo.

¡Con gusto!      Foto: Juan Ayza
¡Con gusto! Foto: Juan Ayza

Tras revisar documentos en caja, unirse a la reunión de Fer y Tania, durante ese compás antes de la hora de comida y después del desayuno, está presente de lleno en piso. Lo hace igual conmigo, como un anfitrión siempre pendiente, detrás de la vitrina, frente a ella, llevando platos – como todo el equipo que desde cualquier rol tiene claro que el servicio a cliente es razón total -, montado en un banquito ajustando una lámpara spot porque un cliente lo pide, conversando con otro, aclarando la duda de alguien sobre un té en la tienda. Él está.

Equipos: Unos comen, otros atienden         Foto: Juan Ayza
Equipos: Unos comen, otros atienden Foto: Juan Ayza
Foto: Juan Ayza
Foto: Juan Ayza

Conforme avanzan los minutos de la hora de comer  – que tiene muchos más de sesenta minutos aquí-,  El Delirio se va convirtiendo en nuestro delirio, el delirio conjunto, el de todos los que llegan. El ambiente se anima aún más.

En vitrina y barra el equipo va y viene de manera eficiente. Lo que en vitrina se acumula por unos minutos, Yahir, las dos Tanias y Don Carlos, y algunos de los clientes, se encargan de hacer fluir, de hacer llegar los platillos rápido a mesa. Las fotos que hago desde el rincón tras la caja muestran clientes contentos – una de ellas voltea a cámara y mira al lente, sonriente- , expectantes y la acción alrededor de la vitrina. Se requiere de mucha concentración en ese momento. A veces no queda otra más que llevarse las manos a la cabeza, exhalar y sonreír, como lo hace Giovanna.

Residencia "El Delirio"
Clientes felices de estar allí                  Foto: Juan Ayza
Residencia "El Delirio"
La hora cero. Órdenes y equipo se concentran.          Foto: Juan Ayza
Residencia "El Delirio"
Giovanna manos a la cabeza: No es fácil mantener el foco, pero lo logran todos los días. Foto: Juan Ayza
Residencia "El Delirio"
Concentración. Estar presentes.           Foto: Juan Ayza
Residencia "El Delirio"
¿Qué sigue? Vamos, vamos ….         Foto: Juan Ayza
Residencia "El Delirio"
¡Me lo llevo! ….    Foto. Juan Ayza
Residencia "El Delirio"
The expediters               Foto: Juan Ayza
En caja Isabel y Jesús se apoyan atendiendo, cobrando y registrando el consumo al disco numerado asignado a cada cliente. La cara de Isabel se ilumina con algo que nota en pantalla.
Residencia "El Delirio"
Isabel maravillada          Foto: Juan Ayza
Y cuando algún cliente se lleva las manos a la cabeza – en este caso particular, a la cara – , es porque en la intimidad de El Delirio uno puede detenerse, apagar el celular, despreocuparse y buscar claridad en las ideas. Exhalar y aspirar antes de dibujar la siguiente acción. Como en esta secuencia:

Residencia "El Delirio"
Residencia "El Delirio"
Residencia "El Delirio"
 
 

Licencia de Creative Commons
Un equipo, una sóla consigna, todos contentos by Juan Ayza M. is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en http://wp.me/P3B5so-yl.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en juan.ayza@gmail.com

Advertisements

2 thoughts on “Un equipo, una sóla consigna, todos contentos

    1. ¡Así es! Este artículo habla del equipo del Café de Barrio El Delirio, en México DF y es parte de una serie de treinta artículos que exploran cuál es su espíritu – qué lo hace ser lo que es -, a través de una residencia artística de fotografía y escritura creativa. Hay muchos ángulos en la historia – la gastronomía, es uno distintivo y el sello de la casa -, incluyéndonos a los lectores como tu. La obra está aún por revisarse editorialmente con el Café y dará lugar a una publicación abierta y esperemos que periódica – por ahora sólo en páginas laterales al diario o los menús de este blog – de la cual tendré el gusto de avisarte e invitarte a ver. Gracias entretanto por tu comentario en el coincido plenamente.
      J.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s